Esta es la historia de un quiosquero, vendia cigarrillo y mecheros, y barcos,veleros,libros de senderos, sombreros de pirata, y de paje, cursillos de aprendizaje, facil de aza...
(more)Esta es la historia de un quiosquero, vendia cigarrillo y mecheros, y barcos,veleros,libros de senderos, sombreros de pirata, y de paje, cursillos de aprendizaje, facil de azafata, tenia educacion de protocolo, para unos era un moro loco, para otros un sudaca del Orinoco, con rasgos indios,y rostro de Marruecos, su quioko parecia un zoco, tenia zuecos huecos, comprabas un tebeo y daba descuentos para el circo, no mirabas si eras pobre o rico, tenia alcohol etilico, nacio en Tetuan, hace fifty one primaveras, al no poder llenar la nevera, cruzo con patera, y vio el Sol, provo el sabor de guisos tipicos con col, y comprobo la fiebre por el toro y por el gol, todo era dulce, pero se dio de bruces, con la luz que cubre el panorama, lugubre y con mugre, era extranjero, y pronto sospecho, que para algunos era un grumo negro, sin derecho a techo, ¿quien quiere fronteras?, Africa es tan tuya como mia, pero quien se fia, nuevas eras teloneras, por los politicos el mundo decae, son bárbaros y Uruk hai, dejan el mundo paralitico, hay panico entre masas, abrasan con sus frases, la tierra da con clases, y que sepan que ha muerto Ramses, por eso el quiosko y su dueño, son el claro ejemplo de un nuevo milenio, con bellos convenios, abramos las barreras, vivos en Cañaveral, pongamo escaleras a una vida temporal, vivamos en los bares del Hawai, sin vecinos julais, sin samurais de bandai, esto es ironico, pero resulta practico,y alivia, como las alubias todas tus vias, de tuberias
... (less)